martes, 13 de septiembre de 2011

Mensajes para novios

El Mensaje de Jesús en el Noviazgo.

Que el amor de Dios nos una.
Desde que Fernando se puso de novio con María experimentó los sentimientos más placentero de su vida. Se sentía muy feliz y contento; nunca se había sentido así. María parecía que andaba entre las nubes. Se encontraba como en éxtasis y todo le parecía color de rosa. María había hallado a su príncipe azul y Fernando a su princesa con la que tanto había soñado. La alarma del reloj biológico de ambos había sonado y ahora despertaba al ensueño placentero del que goza la juventud enamorada. !Ah, el noviazgo! De las distintas estaciones por las que pasa todo ser humano, no cabe duda de que una de la más hermosa es la que se conoce como el noviazgo. Es el pasaje de la vida más lleno de amor, felicidad, comprensión, ilusiones y muchas otras cosas bellas que le dan a la existencia un sabor muy especial.
!Ha cualquiera le gustaría que fuese su Novia/o Así! Verdad?.

El noviazgo es un asunto muy serio (Este es el Mensaje de Jesús), ya que es la antesala de la relación más importante de la vida de todo ser humano: el matrimonio. Los que se ponen de novios es porque albergan la posibilidad de algún día casarse, si es que les va bien en el noviazgo. Es durante el noviazgo cuando se ponen las bases para lo que sera el matrimonio. Un buen noviazgo, por lo tanto, es el fundamento de un buen matrimonio. Así que, a los que les va mal en este asunto, ni esperanza hay de que les vaya bien en el matrimonio, y por lo tanto, deberían terminar su relación. Es preferible terminar su relación con un mal noviazgo que proseguir con un mal matrimonio, ya que malos noviazgo producen malos matrimonios. La gran mayoría de los jóvenes se casa. Se estima que el 96 por ciento termina casándose. Pero desafortunada-mente, la mayoría, el 53 por ciento, se divorcia. Y a los que les va mal en el matrimonio es porque les fue mal en el noviazgo, es decir, no hicieron lo que debieron haber hecho durante en ese tiempo precioso. El noviazgo es para conocer bien al novio o a la novia y saber si con él o ella se puede formar un matrimonio feliz. Por eso se ha dicho que durante el noviazgo se deben abrir muy bien los ojos, y después de casados hay que entrecerrarlos. Fernando y María, aunque se querían mucho y se llevaban muy bien, no dejaban de tener dudas acerca de si deberían casarse o no. Esto es algo muy normal. Nadie sabe a ciencia cierta cómo le va a ir en el matrimonio. Los siguientes puntos son buenas indicaciones que nos pueden ayudar en el asunto del noviazgo.

1. La edad. El noviazgo no es un juego de niños. Es para jóvenes que tienen planes serios de conocerse para ver si algún día pueden formar un hogar. Varios estudios han indicado que los que se casan antes de los 20 años de edad tienden a producir matrimonios infelices, así que para ponerse de novio conviene esperar hasta una edad cercana a los 20.






2. La madurez. El noviazgo es para personas que han madurado lo suficientemente como para llevar las cargas de un hogar. Hay quienes maduran más pronto que otros, así que la edad no es un indicio seguro de madurez. Se debe estar seguro de que ambos han madurado no sólo física sino también emocionalmente.

3. Las diferencias. Cuanto menos diferencias existan entre ambos, mejor. Las principales diferencias que deben evitarse son la edad, clase social, grupo étnico y especialmente la de religión. Cuanto más similitudes existen entre los dos miembros de la pareja, mejor.

4. El carácter. Se debe poner atención especial al carácter de la persona en consideración. Es violento?, Impaciente?, Desatento? Algunos prometen cambiar. Generalmente los cambios son para mal. Es en el noviazgo cuando uno se debe dar cuenta de cómo es exactamente la otra persona para decidir si se está dispuesto a vivir con alguien así para toda la vida.


5. El amor. Este es quizá uno de los ingredientes más importantes. Los jóvenes necesitan estar seguros que lo que los une es un amor genuino, porque lo único que les hará superar exitosamente las dificultades que encontrarán en su matrimonio es el amor. Debe tenerse mucho cuidado y asegurarse de que lo que los atrae no es la pasión o infatuación.

6. El consejo de los demás. Se debe tener en cuenta el consejo de las demás personas, especialmente el de los padres. Muchas veces las demás personas ven y notan cosas que los novios no ven, así que es bueno prestar atención a sus consejos.

7. La dirección de Dios. Esto es quizá lo más importante de todo. Se debe buscar a Dios en ferviente en oración para que ayude en la selección de la pareja; se debe orar como nunca para que el Señor dirija la relación y que indique de alguna manera si se debe proseguir al matrimonio.

Aunque es muchísimo lo que podríamos decir acerca del noviazgo, el punto principal que quisiera considerar a continuación es "Cómo quisiera que fuera mi novia/o?" Hay ciertas características que todos los jóvenes anhelan que es tuvieran presentes en su pareja. Les he planteado a seis jóvenes esa pregunta.

Es interesante notar que estos jóvenes le otorgaron un valor muy especial al hecho de que el novio o la novia posea características cristianas. Y es que un novio o novia que ama genuina-mente a Dios hará una gran diferencia para bien en el noviazgo y especialmente en el matrimonio. Se ha comprobado que matrimonios con diferentes orientaciones religiosas tienden a tener hogares con grandes dificultades, mientras que aquellos donde se profesa la misma fe generalmente gozan de mayor felicidad.

El siguiente consejo resume las características esenciales que debe tener todo joven y señorita para ser un buen novio o novia: "Acepte la joven como compañero de la vida tan sólo a un hombre que posea rasgos de carácter puros y viriles, que sea diligente y rebose de aspiraciones, que sea honrado, que ame a Dios y le tema. Busque el joven como compañera que esté siempre a su lado a quien sea capaz de asumir su parte de la responsabilidades de la vida, y cuya influencia le ennoblezca, le comunique mayor refinamiento y le haga feliz en su amor" (Elena G. de White, Mensaje para los jóvenes, p.433).

Todo esto contribuye a un noviazgo de éxito que conduce a un matrimonio de completa felicidad. Quien no encuentra estas características en su novia, o novio, no debería dar el importante paso del matrimonio.

Por: Alfonso Valenzuela.

Y ha ti como te gustaría que fuese tu novia/o?
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