lunes, 6 de febrero de 2012

Grandes Porciones de la Biblia 5

El milagro del temor a Dios.

Cuando se teme a Dios, se respeta al cielo y al ser humano que lo merezca. Uno de los hijos de Jacob: José, tuvo problemas con sus hermanos, sin proponérselo. Jacob, su padre, cometió el grave horror de inclinar preferencia hacia el, y este error fue notado por los otros. El problema entre ellos, consistió en que los otros, que teñían el mismo derecho, sintieron envidia y esa envidia la mantuvieron por largo tiempo. Como un relleno para empeorar las cosas, José tuvo unos sueños y con toda su inocencia, se los contó a ellos. El padre de todos, resondo a José por los sueños, pues el interpreto que, según los sueños, José se sobrepondría, sobre toda la familia. Y eso era exactamente lo que indicaban lo sueños.

Un día, enviado por su padre, José salio en auxilio de sus hermanos, mientras estos pastoreaban las ovejas de la casa. Despues de mucho caminar y preguntar, los hallo. Fue el momento que aprovecharon para hacerle daño por venganza. Quisieron matarlo, pero uno entre ellos, vio mejor venderlo como esclavo a una caravana de Ismaelitas y se lo vendieron. José cayó en mano de un funcionario de Egipto. Cayó en gracia y todo mejoro con la administración de José, todo progreso. La esposa del funcionario se enamoro de el y diariamente lo acosaba Gen.39:10, y un día la casa quedo sola con José y la señora, momento que dicha señora quiso aprovechar y lo forzó para que durmiera con ella, pero el no quiso y le dejo la camisa en la mano. Ella, asustada dijo a todos que José quiso violarla.

Todos le creyeron y cayo en la cárcel, y allí, junto a unos otros presos que soñaron y el interpreto los sueños, diciéndole lo que significaba en cada caso. Se cumplieron los sueños y a cada un le salio tal como José lo había interpretado. José alcanzo la sima del palacio y lo hicieron gobernador de todo el reino. En un tiempo después, José envío a buscar a su familia y los auxilio. Lo que quiero puntualizar en esta historia es la fidelidad de José, por temor a Dios y el respeto a su amo. La historia, encuéntrela en Génesis, los capítulos 38-47.
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